sábado, 31 de marzo de 2012

Reseña de Juan Carlos de la prueba de la hora (a pie)

El día de hoy decidí acompañar al equipo a la prueba de la hora. Ya me hacía falta otra salida al cerro, saludar al equipo y las bicis, aunque no estuviera arriba de una de ellas.
Afortunadamente mi recuperación luego de la cirugía va muy bien. Esta semana que terminó inicié la rehabilitación cardiaca y esa como saben es con ejercicio, sólo que debe de ser moderado y en poca intensidad, pues estoy muy reciente de haber salido del hospital y el corazón por la cirugía recibida debe de ser tratado con cuidado. Ya vendrá el momento de despegar nuevamente.
Me motivó pensar en acompañarlos en la prueba de la hora pues en ese circuito se puede apreciar en todo el recorrido a los corredores y disfrutar el sonido de las bicis cuando pasaban a nuestro lado, así como vivir un poco el lado del entrenador, que en ocasiones no apreciamos en su justa dimensión.
Llegaron Isaac, René, Arturo, Cony, Lorena, Juan y Daniel González que aunque no iba con nosotros, al quedarse plantado por quien lo había citado, no pudo resistirse al encanto puma y Ricardo lo invitó a sumarse con nosotros al entrenamiento.
Luego del calentamiento que todos conocemos de pedaleo redondo en el pavimento, nos dirigimos a la “pista de la hora”. Yo me llevé los bastones de caminata nórdika que mi hermano me prestó y fue un acierto ya que en un par de ocasiones me resbalé con la tierra y gracias a los bastones no me caí, lo que me dio gusto, aunque también me dí cuenta que mi fuerza todavía no esta totalmente restablecida y estoy algo torpe en algunos movimientos, así como más débil del tronco que de las extremidades inferiores.
En fin, la idea de esta reseña es la bici y no mi estado de salud, así que a la explicación de Ricardo y su seña de arranque, se dio comienzo, con Isaac tomando la punta que no iba a soltar en todo el recorrido, seguido por Juan, Daniel, Arturo, Cony y René.
Viendo el escenario pensé que era ideal para tomarles algunas fotos, así que haciéndole competencia a Yolanda, me di a la tarea de buscar los sitios en donde consideré se podían hacer buenas tomas con la cámara de mi celular, por lo que mi visita el día de hoy se convirtió en mi incursión en el mundo de la fotografía deportiva, jaja. (pueden verlas en el Facebook)
Luego de haber reunido según yo una buena cantidad de fotos, decidí dar la vuelta caminando a todo el circuito ayudado de mis bastones y me sentí bastante bien, completando sin problema todo el recorrido.
Estando en el puesto de control del entrenador, al pasar cada corredor Ricardo les enteraba de cuántas vueltas llevaban y el tiempo faltante, animándoles a que el que iba al frente no se dejara alcanzar y que iba atrás que alcanzara al del frente, diciéndoles más o menos cuántas vueltas calculaba podían todavía dar. Yo me contagié del entrenador y también les gritaba ánimo, métele, alcánzalo, suéltale, párate en las subidas, dándome cuenta de pronto que qué fácil es gritar todo lo que a uno se le ocurra estando debajo de la bici, lo que también me resultó divertido, sobretodo cuando ya les habíamos dicho que les quedaba tiempo para una vuelta más y curiosamente todos le metieron el turbo y la dieron más rápido, por lo que cuando llegaban y estaban a punto de dejar de pedalear Ricardo les decía, dénle, dénle, les cuento otra vuelta si se siguen pues quedan más de 25 segundos para completar la hora así que: Órale!!, las caras de todos fueron de no manches, ya era la última, por lo que no pude evitar reír con sus caras y disfrutar del momento del entrenador.
Cabe señalar que nadie se hizo a un lado y completo su última última vuelta. Al final los resultados quedaron así:
Isaac: 16 vueltas
Juan y Arturo: 15 vueltas
Daniel González: 14 vueltas
René y Cony: 7 vueltas
Y yo con mi vuelta caminando

Luego del recuento de vueltas nos fuimos a los tradicionales jugos donde se siguió la plática de lo recientemente vivido.
Esa fue la garra puma de día de hoy.