domingo, 8 de julio de 2012

Reseña de Isaac Hernández del entrenamiento 7 julio

Mi día empezó desde muy temprano, a las 6:30 a.m estaba tomando un pequeño desayuno que me serviría más adelante. Primera parada era CU, donde todavía se encontraba bajo las sábanas mi bike y después de pelearme un buen rato con los de vigilancia, logré entrar al campus para poder ir a despertarla, subirla al coche y agarrar camino hacia el cerro. Algo pesado el tráfico desde la terminal del sur hasta .... “el puente” para después subir por las callecitas del cerro, que desde ahí sabía que me tocarían los jugos, no sin antes tener una pequeña esperanza de que alguien llegara después de mi arribo. Llego al museo y OH SORPRESA!! afirmativamente fui el último en llegar, aunque minutos después llegó Cony así que se podría “catafixiar” el pago de los jugos. jajaja Sentados -y parados- estaban, René, Alex García, Juan, Daniel Partida, Alex(Papá), Alex(hijo), Arturo, Ricardo y Cony que llegaba. Enfrente “de la sala de espera” se estaba formando el comité encargado del Plan de Reforestamiento en el Cerro de la Estrella e inmediatamente el Entrenador nos dijo que participaríamos, pero no sin antes cumplir el objetivo principal, el ENTRENAMIENTO. jajaja ¡A calentar muchachos! La primer indicación del entrenador. Ya saben, pedaleo redondo y a sentir la subida del cerro acompañado del vapor y humedad de la mañana. Seguido de MÁS pedaleo redondo pero con mayor inclinación para darle con más fuerza al pedaleo. Después el entrenador nos manda a una vereda para realizar descensos y subidas(explosivas), era algo simple. El que subía tenía prioridad y el que bajaba tenía que estar atento para no atropellar y desvalancear a los que subían y ahí recaía la técnica de bajada. Dos veces se realizó el ejercicio en diferentes veredas una más técnica que la otra por lo inclinado y resbaladizo del terreno. Alex García comandaba el pelotón para el tercer ejercicio, desde atrás del museo subida por montaña hasta la pirámide y bajada por atrás de ella (los que la conocen ya saben, la baja de arena que está tendida y tecnicona jajaja) y se llegaba a la altura donde se acaba la subida en la prueba de rendimiento, todo derecho y de nuevo. Así 4 veces mandó el entrenador. La bajada estaba muy buena y divertida aunque en ocasiones por la cantidad de piedras tenías que desmontar y volver a encontrar tu linea de bajada. Se tenía agarre y buena velocidad para tomarla con toda confianza pero al finalizar mi segunda vuelta veo a lo lejos a Arturo fuera de su bici y “como sosteniendo de las correas” a un caballo, cada vez que me acercaba más, oía llorar a un niño lo cual me pareció muy extraño, llegue al lugar y cual es mi sorpresa que voy viendo a un caballo en el piso sangrado del hocico y una persona (que después resultó ser el padre del niño que lloraba) “entre gritando” que se había descalabrado el caballo. Trágica escena me tocó ver durante las dos vueltas que me faltaban. Lo peor del caso (a mi consideración) fue que el caballo seguía vivo después de la caída, que Arturo me dijo como había ocurrido, “se dio un patinón el caballo y el niño al verse en esa situación jaló de las correas e hizo que el caballo se fuera directito al piso de costado”, que todos sabemos que más que piso es piedra muy filosa y dura. En ese momento de la caída Arturo dijo que se escucho el azotón del caballo y cómo le tronó todo. Es decir el caballo se había “quebrado”. Y así duro el pobre animal al rededor de unos treinta minutos “en delirio”. Para rematar, ahora nos tocaba ir a plantar “arbolitos”. Con picos y palas todos a hacer hoyos y sentir lo duro que es el cerro de la estrella. Sin ser presumido ni exagerado se logró “reforestar” alrededor de dos mil metros cuadrados de “bosque/cerro” cada quién a su paso y sus métodos para hacer hoyos pero al final se logró poner un “arbolito al cerro”. Está fue la “sangrienta” reseña del entrenamiento y servicio cooperativo a la reforestación del cerro. ¡QUEDÉ DE PAGAR LOS JUGOS EL PRÓXIMO ENTRENAMIENTO! SE LOS FIRMO Y SE LOS CUMPLO. Atte. Isaac Hernández Pompa