martes, 30 de agosto de 2011

Reseña de Diego Jünker de la Carrera en Teotihuacán

Antes de empezar, quisiera pedir una disculpa nuevamente, a veces… bueno soy demasiado desorganizado, en fin… tengo que retroceder semana y media atrás….
El cielo se mostraba de un azul intenso, había pocas nubes, el Sol imponía... pero lo más imponente, sin importar que tan lejos estaban, eran las 2 grandiosas pirámides del Sol y de la Luna que se pueden observar a la distancia…
Estamos en una gran pendiente que precede a la pista, comenzamos a bajar las cosas cuando los demás miembros del equipo comienzan a llegar, juntos llevamos todo el campamento cuesta arriba para encontrar un buen lugar. ¿Cual prefieren? Arriba del hormiguero ¿está bien? O ¿al lado de los nopales? El terreno es demasiado salvaje… y eso que estamos en la zona de meta, ¡una pista difícil nos espera!
Por el largo de la pista y la hora, no tuvimos tiempo de ir a reconocerla… quizás era una desventaja, que teníamos que compensar con una mentalidad positiva.
Piedras, terreno seco, polvo, piedras, espinas, nopales, tunas, mas piedras, bicicletas y ciclistas ¡Una linda combinación!
Diego Ramos finaliza en 3er lugar de su categoría, le siguen las demás categorías infantiles y nuestro calentamiento, el cual realizamos en la parte final de la pista, un camino amplio de subida ligera, casi sin piedras. Tras 4 vueltas en ese sector de la pista, fue hora de formarnos.
Andrés, Alejandro y yo competiríamos en Intermedios, estábamos en un grupo grande de dicha categoría, las demás categorías salían una tras otra, reduciendo el grupo que quedaba.
-¡Principiantes Mayor!- dijo una voz, se me hizo extraño que los principiantes salieran antes que nosotros… me acerque más a la línea, debíamos ser los siguientes. Un desconocido me volteo a ver y dijo: ¡Intermedios ya salieron! ¿¡Como era eso posible!? Habíamos, al menos, ¡10 Intermedios aun esperando turno de salida!
No quise arrancar por si se trataba de una mala broma, pero cuando 3 voces más repitieron lo mismo, no dude en pararme en los pedales y darle a full, no importaba cuantos se hubieran ido y hace cuanto, al menos, había que obtener un buen lugar del grupo restante.
Una curva a la izquierda y comenzaba la pendiente, muchas piedras flojas, el Sol hacía una notable presencia, había Juveniles, Intermedios, Avanzados, Principiantes, de todo un poco, pero iba en primer lugar del grupo en el que salí, seguimos subiendo y subiendo… al final de la cuesta… “final” una desviación a la derecha y… seguíamos subiendo, otra desviación, ahora a la izquierda y a seguir subiendo, caí unos 3 lugares pero me sentía fuerte, podía hacer aún mucho más.
Mi primer duelo en 5 carreras, un miembro del equipo de Teotihuacán, me paso en la primer subida, y me fui pegado a su rueda. La pista continuaba con un single track, muy divertido entre espinas, nopales y maleza. Para salir de esa zona, una bajada de arena compacta, MUY empinada, pero bastante lisa. El competidor con el que mantenía mi “lucha” termino en el suelo y aproveche para pasarlo y dejarlo algo atrás.
Seguía la parte más sencilla de la pista, subidas poco pronunciadas, sin bajadas difíciles, solo caminos angostos y mucho tráfico. Pero eso no duraba mucho, pues una nueva subida se ponía enfrente, no tan larga como la anterior, pero tampoco tan recta y ancha como la anterior. Piedras, grandes, pequeñas, medianas y enormes; que había que sortear para seguir avanzando mientras el camino se inclinaba más y más. En esta parte del camino, me volvieron a rebasar…
Empezaba un descenso interesante, izquierda en “U”, derecha en “U”, izquierda, derecha, izq.…. un solo camino marcado, pero algo de espacio a los lados para rebasar. Volví a pasar a la “punta” en esta zona, en la cual me sentí bastante cómodo. Según yo, para ese tiempo, debía estar en los 5 primeros (del grupo en el cual había arrancado). No eran tan buenas noticias como ir en punta general, pero hay que adaptarse a las circunstancias. Un breve “descanso” con un tramo plano y ancho, para dirigirnos a la última subida de la pista, muy corta, pero los últimos 50 metros, eran por completo arriba de piedras enormes, las cuales había que escalar, me faltaba el aliento… y volví a ser rebasado. Nos encaminamos hacia la última bajada, pero a mitad de esta, fuimos alcanzados por el grupo de Elite, al cual debíamos dar prioridad, tuve que salirme de la pista en medio en una zona de espinas para no causar problemas, pero mi salida fue aprovechada por no menos de 10 ciclistas, entre ellos varios de mi categoría, como pude regrese y seguí bajando, por desgracia salí detrás de alguien lento, que me impidió bajar un poco más rápido. No tenía prisa, aún tenía una vuelta para recuperarme.
La bajada era rápida y técnica a la vez, pues había varias piedras que sortear, en un terreno algo suelto y en un camino muy angosto. Para terminar en un camino de terracería para dar vuelta a la izquierda y más adelante volver a cruzar la meta, donde se podían sentir y escuchar los gritos y ánimos de la porra Puma.
Nuevamente enfrentaba la primera subida, pero esta vez no tenía tanto “gas” como al iniciar la carrera, el calor comenzaba a afectarme, pero no quería y no iba a bajarme de La Güera, vi a un corredor de mi categoría “arrastrando” la bicicleta, yo, aun arriba de La Güera, avanzaba poco a poco y lo estaba alcanzando, al terminar la subida, el volvió a montar su bicicleta, pero antes de eso alcance a pasarlo y no volví a verlo, ¡una posición más!
Termine la subida y comencé el siguiente sector de la pista más motivado aún. La espalda comenzó a molestarme, pero no era algo por lo cual iba a detenerme, metí plato grande en un plano y aceleré, estaba a punto de alcanzar a otro competidor, y así lo hice, nuevamente no lo volví a ver.
Tome la bajada de las “U’s” completamente solo, me aleje de los que me perseguían, iba mejorando y me sentía cómodo. Después de esta bajada, seguía otro camino plano y rápido; antes de entrar a una bajada corta que precedía la última subida de la pista. Al dar la vuelta para comenzar a subir, varios se bajaron de sus bicicletas, pero no fue el caso para La Güera, seguí exigiéndome y pase a 3 personas más, por desgracia nadie de mi categoría, unos metros más adelante tuve que bajarme porque me obstruyeron el camino, faltaba poco para terminar de subir, vi unos cuantos metros adelante a otra persona de Intermedios, ese simple hecho me motivo, “avente” a La Rubia, me subí a ella en cuanto pude, arrancamos parejos en la bajada, rueda con rueda, pero poco a poco pude sacar ventaja, al punto de que al terminar el descenso, nuevamente estaba solo. Cruce la meta, no escuchaba nada, sabía que lo había hecho bien, aunque no sabía en qué lugar había quedado. No me decepcione al oír mis tiempos y mi 8° lugar, después de todo, había arrancado mínimo 2 minutos después del primer grupo de Intermedios. Y había quedado bastante arriba del grupo con el que salí. No es necesario meter gol o batear un homerun para saber que tuviste un buen partido, de igual manera, no me era necesario el pódium para saber que había hecho bien mi trabajo. Estaba bastante feliz conmigo y había disfrutado bastante la pista, eso era por lo que había ido. Vamos mejorando.
El día termino con 3 podios de Héctor Quintero 5°, Felipe Ramos Jr. 3° y Diego Ramos 3°. Seguido de una agradable convivencia con el resto del equipo y sus familias.
¡Felicidades a todos por una gran carrera!
¡Gracias por todo!