sábado, 16 de febrero de 2013

Reseña del reconocimiento a la pista de la Popobike

Isaac nos manda su reseña desvelada o desmañanada como la quieran ver del reconocimiento que hizo a la pista de la popobike. Gracias Isaac y a seguir entrenando que va a estar duro. Finalmente, aunque sean veinte minutos para la una de la mañana del sábado, puedo decir que estoy listo para escribir la tan deseada y esperada reseña del reconocimiento de la pista de 50km de la POPOBIKE 2013 en Amecameca. La despertada aquel domingo, después de la buena friega que nos puso Ricardo el sábado, no fue del todo placentera, ya que sentía mis piernas aún agotadas por el gran entrenamiento que dimos un día antes, un entrenamiento bastante completo y muy nutrido de PUMAS de TODAS las EDADES que según REPORTES OFICIALES fuimos veinticuatro. Muy entusiasmado, aunque no físicamente al cien por ciento, partimos mi familia y yo al encuentro con los otros atrevidos(Daniel Partida, Juan Gómez, Daniel Cortés, (un amigo de ellos) Juan Pablo, Daniel Jaramillo, Alex padre y Alex hijo). El encuentro se dio hasta el centro de Amecameca y una vez llegando ahí, a buscar algo para dar de desayunar a la lombriz(una torta de tamal con atole y medio mixiote, fue el desayuno). A unos minutos de haber desayunado deciden partir a la pista, que empieza JUSTO en el CENTRO de Amecameca y que toma un gran plano para llegar al inicio de la carretera que lleva a Paso de Cortés. De ahí son unos 5 km por asfalto con un pequeño grado de inclinación aunque se ve “plano” no lo es, pues vamos subiendo poco a poco y con GRAN VISTA a los VOLCANES. Seguimos las flechas rojas y azules, que nos llevan a una encrucijada entre calles y camino ancho lleno de CENIZA VOLCÁNICA que hace bajar la velocidad inmediatamente y para no romper cadena también hace bajar al plato uno y subir al piñon siete u ocho. El ascenso se empieza a sentir, veo como dejamos atrás a los Alex(papá e hijo) siento mi estómago a full y también ellos (Daniel Cortés, Daniel Partida, Juan Gómez y un amigo de ellos) me van dejando atrás. Pienso que fue un error haber comido tanto y pedalear tan pronto y lo peor de todo es que la digestión requiere de líquidos para llevarse acabo, cambio mi estrategia, que pasó de ser un reconocimiento a tope por PASO AMIGO. El paso amigo me dejó ver y recordar casi todas las imperfecciones del terreno, las trampas de ceniza que sin previo aviso caes en ellas y es muy difícil salir, más aún cuando en varias ocasiones rompes cadena por dar el TIRÓN. Hasta éste momento todo va bien, apenas 10km y la pista sin ningún sobresalto que mencionar a excepción de las trampas de ceniza. Empieza la subida con dirección al Popocatépetl, subida MUY larga pero por camino ancho que por momentos solo hay una “veredita” por dónde pasar sin desmontar. Una que otra subida con bastante inclinación pero apenas son 15km y “supuestamente” las piernas están completas. Aproximadamente para el kilómetro veinte dejas de subir y empiezas a ir por “plano”, esto después de cruzar(en algún kilómetro) la carretera que lleva al Paso de Cortés. Es en este punto, donde la vegetación cambia de ser agreste a un bosque de coníferas al estilo Ajusco, donde pasas por un río completamente seco y un terreno sumamente técnico, se escucha un gran TORRENTE de agua que baja de ENTRE los VOLCANES para después darme cuenta que lo que se escucha es el golpe del agua contra la tubería en la cual está entubada el agua; y pienso, ¿Cuánta agua queda en mi ánfora?¿Podré tomar agua de aquí?¿Cómo le haré para poner mi ánfora donde está el agua? Sin algún mecate o algo para llegar al agua, ya que estaba como a unos 50cm de profundidad, me enclipo y sigo. Metros después me alcanzan Juan Pablo y Jaramillo. Aproximadamente son unos 10km de subidas y bajadas por camino ancho pero a gran altitud y en dirección a La Mujer Dormida. Ya son 20km, me siento bien pero con escaso, un cuarto de agua en mi ánfora. Se toma una bajada que te acelera MUY rápido por una vereda y exactamente 5km más adelante se parten las pistas. La de 30km “azul” baja y baja y la de 50km “roja”, justo donde agarras tu VELOCIDAD CRUCERO para bajadas, toma hacia la derecha y (aquí es donde te das cuenta si entrenaste o no, si tienes suficientes reservas para acabar) parriba se ha dicho!! Cabe mencionar que YO me pasé unos 800 metros de esa desviación ya que las flechas ya no se veían, así que deben de estar MUY ATENTOS al kilómetro 22-24 para que no se regresen. Kilómetro veinticinco, veredas con mucha maleza, que hacen complicado el pedaleo y una ánfora a punto de vaciarse. Subes y bajas, aunque más es la subida. Cuando agarras tu paso llega una subida que a decir de Memo Páez son las escaleras, es decir, una subida donde en aire se siente finito-finito y es tanta la pendiente y la falta de fuerza, que debo desmontar y prácticamente no volverme a subir si no hasta dentro de 2km. A mi forma de ver y sentir. Es tanta la altura que el cuerpo pide algo de tiempo para poder trabajar a esa altura y no es de menos preciar la situación, ya que cuando volteas al costado derecho ves a la majestuosa “Montaña que humea”, que si trazas una línea imaginaria que sale de tus ojos en dirección al Popo y paralela al horizonte, da la sensación de estar aproximadamente a la mitad de su altura. Mientras que a tu lado opuesto se alcanza a divisar el Iztaccíhuatl. Vistas ...(sin palabras para describir), pero nadie dijo que serían fáciles de alcanzar. Entre los kilómetros treinta, treinta y cinco, y el cuarenta son subidas y bajadas, no con muchas novedades que antes no se hallan rodado. La única novedad para mi es que en aquellas “escaleras” vacié por completo mi ánfora y para mi sorpresa mi reloj marcaba APENAS treinta kilómetros, es decir, un poco más de veinte kilómetros sin gota alguna de agua. Y fue cuando me dije, supongamos que estoy corriendo un maratón de doscientos kilómetros en el desierto del Sahara. ¡Ha sacar LA GARRA PUMA! Entre descansos, subidas y bajadas oigo a lo lejos el sonido de un río, creí que ya estaba delirando y después pensé que era el sonido que las ramas de los árboles producen cuando sopla viento. Pedaleo sin consuelo de agua y encuentro a escasos tres kilómetros a una familia y es ahí donde le pregunto si hay algún OXXO o SEVEN por aquí cerca, jajajaja. Me contestan OBVIAMENTE que NO, “pero adelantito hay un río donde puedes beber el agua, está limpia y además hace rato también unos PUMAS llenaron sus ánforas de ahí”. Le meto duro para llegar lo más pronto posible al río pero no veo ni mais, más desesperado que nada, veo a lo lejos el río y es ahí donde tomo un descanso, como unas galletas y relleno mi ánfora. Para mi sorpresa no es tan fácil rellenar una ánfora como lo cuentan o ves en la TV, es todo un show, porque, por más que tenía cuidado de no levantar arena, el agua que llenaba, salía con sedimentos o tierra. Entonces recuerdo que alguna vez vi en la TV que para “filtrar” el agua de los ríos tomaban un paño o pedazo de tela y lo ponían como filtro o coladera. Pero no mencionaron que el llenado sería algo tardado y entre la sed y lo frío del agua, tomo la poca que apenas había filtrado. Ahora podría decir que tomo AGUA DE LOS VOLCANES, y no jaladas como la Evian ni nada de eso. Recargada la ánfora y más que nada, los ánimos, retomo el “reconocimiento”, solo, con el ánfora (ahora) llena y 15km por delante. A partir del primer cruce con el río, son aproximadamente 3 o 4km antes de llegar a la que para mí fue, la última GRAN SUBIDA, de nuevo unos 4-5km de pura subida de camino ancho pero donde solo pasas por una veredita angosta y sientes lo finito del aire. Después llegas a camino ancho con tierra color beige y un descenso de más de 6km de largo. Cabe mencionar que Jaramillo y yo nos seguimos por ahí, sin percatarnos que había una desviación a la derecha en donde aún queda una gran subida y una bajada bastante técnica calada por Daniel Cortés!! (Que bueno que solo se te enchuecó el rin). Para después llegar al centro de Amecameca. En resumen, las bajadas son en camino ancho y muy poco técnicas, eso sí, agarras mucha rapidez (en poco tiempo recorres mucha distancia), las subidas, ni se diga, cada uno sabemos a que nos enfrentamos cuando corres la POPOBIKE. El clima es templado con un terreno arenoso y seco (NADA DE LODO), recomiendo protector solar del factor más alto que puedan encontrar, ya que estando en la primer “escalera” (kilómetro 25-30) está completamente pelón el monte y quedas expuesto a los fuertes rayos UV. Lleven suficiente agua, unos chocolates, barritas, galletas o semillas para el camino, aún hagan la de 30km les recomiendo prevenir. Y como dice Juan Carlos, agarren su paso, un paso constante tiene mayor probabilidad de triunfar que un paso con altas y bajas. Para los que vaya ser su primer POPOBIKE todo lo anterior y como primicia, compitan contra ustedes mismos, no vale la pena luchar con viej@s lob@s de mar que ya le “saben” a esto de los maratones. A TODOS les dijo que la DISFRUTEN, hagan su MEJOR ESFUERZO y SAQUEN LA GARRA PUMA que caracteriza al equipo. Como aprendizaje me lleve, la importancia de cuidar(en general) nuestros recursos naturales y el medio ambiente(no nos vayamos tan lejos), México es de los países que posee una gran biodiversidad y un amplio sistema de captación del agua, como podrán notar los glaciares de gran parte de las montañas más altas en México incluidos el Izta y el Popo se están o ya están derretidos, esto por el aumento en la temperatura de la atmósfera, esto provocado por la quema de combustibles fósiles. Claro, otros dirán que como alternativa está la energía nuclear, ¡no se queman combustibles fósiles!. Pero ¿que hay acerca del vertimiento del agua caliente en el mar, resultado de los sistemas de enfriamiento de los reactores? Esto ha cambiando la temperatura del mar y provocado daños irreversibles. Además de los desechos radioactivos(principalmente de EU) que se depositan en NUESTROS DESIERTOS. Otros cuantos dirán que la energía solar es la solución, pero se han preguntado ¿Cuánta energía es necesaria para producir una celda solar?¿Lo que produce de energía, es equiparable con la empleada para su elaboración? se puede ver que TAMPOCO es una alternativa. Otros más dirán que le energía eólica es el reemplazo. Puedo decir que TAMPOCO lo es, ya que, la colocación de turbinas producen severos cambios en la presión, dirección y fuerza del viento provocando grandes daños e incluso la muerte a aves migratorias, sin mencionar su alto costo de producción. Serán unas cuantas aves muertas, unas cuantas hectáreas contaminadas radioactivamente, un mar más caliente (que rico, ahora será un mar más templado y no tan frío). Pero lo que se nos olvida(me incluyo) es que estamos dentro de un ciclo y si se ve afectado un miembro del ciclo, solo es cuestión de tiempo para que se disperse a todos los miembros del ciclo. Con esto, no quiero hacer que vean una situación de APOCALIPSIS. Simplemente adaptarnos con los menos recursos energéticos posibles, es complicado porque llevamos haciéndolo desde muchos siglos atrás, pero poniendo el esfuerzo día con día, esto será SUSTENTABLE además es sencillo, sano y placentero. Y algo muy importante, educar e inculcar a las nuevas generaciones el respeto por el medio ambiente y más por el AGUA. Nos vemos en la POPOBIKE, y a entrenar RECIO Y TUPIDO. Saludos. Isaac Salvador Hernández Pompa.