lunes, 31 de agosto de 2009

Reseña de Víctor Frías de la carrera celebrada el domingo 30 de agosto en Parres

Aqui va la reseña que escribió Víctor Frías, la cuál la tituló: QUE BUENO ES NO SABER LO QUE TE ESPERA.
Domingo 6:55 am. A levantarse, desayunar bien porque de no hacerlo puede que sufra un ataque de migraña, me pongo el uniforme, guardo las últimas cosas en la mochila, geles, lentes, guantes, cascos, zapatos y esperar a los Felipes que quedaron en pasar por mi a las 7:30. Medito un poco sobre la competencia ya que tiene como dos años que no compito en un formato de mtb marathon, pero digamos que el trazado de la pista lo conozco porque según los organizadores es la misma ruta de Parres- Tepoztlán, y a la postre tenían mucha razón.
Salimos hacia Parres con muy buen tiempo, pero en el camino hay un grupo de compañeros ruteros que cómo afectaban el tráfico, ya que había varios que iban muy lentos y para colmo un carro los escoltaba casi a cada uno.
Llegamos al estacionamiento de la carrera, nos encontramos a varios compañeros de equipo, que en lo personal tenía mucho tiempo de no verlos, incluso Mauricio que aunque es mi concuño, tenía mucho tiempo de no verlo en una pista.
Después del clásico relajo que es inscribirse empezamos a armar el toldo, algunos ya están calentando, otros preguntan qué tal la pista y creo que nadie la conocía y ni modo de irle a darle una vueltecita no? Pues en el mejor de los casos son 25 kilómetros.
11 am. A formación del primer grupo. Héctor, Juan Pablo, José Antonio, Felipe Sr, Juan Carlos y Xavier están inmersos en un grupo de cómo cien ciclistas, debo de reconocer que se ven padres los uniformes en la línea de salida. Seguido de ellos, como unos 15 minutos después salimos los del segundo grupo. Victor Ortiz, Rodrigo, Jorge Alberto, José Luis y su servidor arrancamos.
La pista es algo complicada, de esas rompe ritmo, en lo personal nunca había rodado tan rápido en ese camino de piedra, pues siempre que había pasado por ahí vamos cotorreando. Me sorprende que varios de otras categorías inferiores van mucho mas rápido que yo y no los puedo alcanzar, digo, no seré acá un super ciclista, pero Miguel Llano hasta me picudeaba. Pero bueno la recompensa llegó 10 minutos después pues empezaba la subida y ahí ya empezaron a ceder aquellos. Alcanzo a Juan Carlos rozándole la llanta trasera en forma de broma (espero que así lo hayas tomado JC).
Que bueno que se nadar.
La pista se empezó a poner “buena” los charcos se empiezan a poner “profundos”, al grado que en algunos casi se sumergía la llanta y por consiguiente los pies se enfriaban pues el agua en verdad era fría y profunda, en cada charco solo podía sentir como me cae agua y lodo en la cara. Luego, el camino en ciertas bajadas se ponía “jabonoso” y a visitar el suelo, creo que la mayoría de los pumas ahí visitamos a las hormigas. Ahí comprobé varias cosas: el uniforme que portamos es de buena calidad porque no se colgaba como el de otros competidores; lubricar la cadena antes de una carrera cómo ayuda; la mas importante, ignorar la pista, ya que si hubiéramos sabido como estaba de lodosa y técnica, varios no hubiéramos ido.
Ya de regreso, los charcos ya no los sentí tan fríos, iba tan solo en el cerro que por momentos pensaba que estaba perdido, hasta que vi a Alfonso y me dijo que íbamos bien, y pues a darle, curiosamente faltaban como 7 kilómetros para la meta.
Llegando a la meta veo a pocos competidores y siento que me fue bien, llegué décimo y como que me desmotiva pues un Juvenil menor Juan Simón, con el cual me fui casi toda la pista se va a subir al podio. Que lástima que la mayoría de los competidores tengan en entre 30 y 39 años, pero bueno solo me faltan cinco años para estar en otra categoría…
Poco a poco van llegando los del segundo grupo, Héctor, Juan Pablo y José Antonio que ya estaban en la carpa puma creo que se perdieron. También estaban Ceci y Pinpin que ya habían competido y les había ido muy bien pues obtuvieron tercer y primer lugar respectivamente.
Ya después como de una hora y media llegaron los master 40, no, no es cierto, fue menos tiempo. Primero Xavier seguido muy de cerca de Felipe Sr y minutos después Juan Carlos, el primero se perdió y para colmo ponchó, que mala suerte Xavier! Pero bueno, casi le haces la tarde a Felipe. El tercero solo se perdió lo que ocasionó que perdiera tiempo, pero bueno Juan Carlos tómalo con filosofía, llegaste a un templo que nunca nadie ha llegado. Solo faltaba Mauricio que llegó al final completando su recorrido, que bueno que hayas regresado Mau! Trata bien a esa rodilla para que ya te deje en paz.
No se a quien agradecerle la pasta, los sándwiches, el atún, las bebidas, la fruta y hasta cacahuates que llevaron, pero de todo corazón se los agradezco inmensamente así como a los papás de Juan Pablo y José Antonio que como siempre nos tratan de maravilla.
Víctor Manuel Frías.